27 y 28 de mayo de 2026 en La Farga de L’Hospitalet

Raquel Calatayud, miembro del Comité Científico de CUIDA

Me gustaría que todos los que vengan a CUIDA aporten una mirada crítica y colaborativa para poder avanzar en las necesidades de quiénes cuidan y de quienes son cuidados”

“Es un privilegio poder dedicarme a un sector dónde la vida se escribe con mayúsculas y en el que cobran mucho sentido principios como la dignidad, la autonomía y el respeto a la singularidad de la persona”. Así se presenta Raquel Calatayud en Camon Consulting Group, la consultora que fundó con el objetivo de acompañar la transformación de los modelos de atención y contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas en situación de dependencia.

Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales y en Derecho, y con formación de posgrado en gerontología social, Calatayud cuenta con una amplia trayectoria en la gestión de servicios para personas mayores y en situación de dependencia. A lo largo de su carrera ha participado en la creación y puesta en marcha de residencias y servicios de ayuda a domicilio, ha trabajado en proyectos sectoriales de referencia y ha desarrollado una intensa labor como docente en programas formativos vinculados al ámbito sociosanitario.

Como miembro del Comité Científico de CUIDA, Raquel Calatayud contribuye activamente a definir contenidos, debates y líneas estratégicas que ayuden a convertir el certamen en un verdadero punto de encuentro con criterio para los profesionales del cuidado. Su participación aporta una mirada experta a un programa que busca responder a los grandes retos del sector. Defensora de la evolución hacia modelos más humanizados, sostiene que los centros y servicios de atención deben dejar de concebirse únicamente como espacios asistenciales para convertirse en auténticos espacios de vida, donde la persona y su proyecto vital ocupen el centro de la atención.

Una profesional cuya aportación, sin duda, dejará huella en esta primera edición de CUIDA.

Raquel, ¿qué significa para usted ser miembro del Comité Científico de CUIDA?

Ante todo un privilegio y una responsabilidad. Los espacios de encuentro profesional en el sector del cuidado son fundamentales para compartir conocimiento, para potenciar las relaciones entre profesionales de diferentes ámbitos y especialmente para entrar en contacto con productos, servicios y procedimientos  innovadores. Es necesaria una mirada transversal del cuidado.

A menudo los comités científicos en los eventos son simbólicos. No es así en el caso de CUIDA, ya que es un órgano activo que define líneas estratégicas y contenidos. ¿Cómo se logra que sea realmente así?

Este aspecto es mérito de FiraGran. Este Comité lo forman hombres y mujeres con formaciones, experiencias profesionales y ámbitos de actuación muy diversos. La característica común es que son personas pragmáticas que apuestan firmemente por la transformación del sector desde el rol que les corresponde.

La estructura por líneas estratégicas permite poder establecer de forma estructurada ámbitos de conocimiento a abordar y, sobre todo, equilibrar las temáticas para poder dar ámplia respuesta a las inquietudes del sector.

¿Qué criterios han considerado como fundamentales a la hora de seleccionar los temas, debates o actividades que se presentarán en la feria?

Sobre todo se priman temáticas y experiencias que son de interés para el sector en estos momentos. Además, desde diferentes prismas y miradas, confrontando incluso ideas y planteamientos para potenciar el debate y enriquecer el encuentro. Importante, en cualquier caso, aportar ideas frescas, innovadoras, vanguardistas y, sobre todo, que sean replicables.

¿En qué puede ayudar un encuentro como este a mejorar la calidad de la atención y los modelos de cuidado?

Los encuentros profesionales son de interés siempre porque permiten concentrar en el espacio y tiempo a personas de diversos ámbitos, y, en esta ocasión, con un fin común: mejorar el cuidado. Siempre escuchar experiencias, escuchar un debate, permite abrir mentes y obtener ideas para mejorar tu labor profesional.

El sector de la dependencia está formado por perfiles muy diversos: gestores, cuidadores, profesionales sanitarios, responsables públicos, empresas tecnológicas… ¿Cómo puede CUIDA convertirse en un punto de encuentro útil para todos ellos?

Lo importante son las temáticas y aspectos a abordar. Por ello, es tan importante la mirada estratégica del Comité de Expertos. Por eso, es especialmente interesante la estructura matricial por temáticas y servicios de las jornadas profesionales.

Y, desde su experiencia personal, ¿qué le gustaría que aportara CUIDA al sector en esta primera edición?

Sobre todo, una mirada transversal, integrada sobre lo que significa “CUIDAR”, en el sentido estricto de la palabra. Me gustaría que tanto los ponentes como los asistentes aportasen una mirada crítica, constructiva y especialmente colaborativa para poder avanzar en las necesidades presentes y futuras de quiénes cuidan y de quienes son cuidados.

Hablemos ahora un poco más sobre usted. Cuenta con una amplia trayectoria en el ámbito de los servicios dirigidos a personas mayores y en situación de dependencia. Pero antes, se licenció en Ciencias Económicas y Empresariales y en Derecho ¿Cómo y por qué se produce ese giro hacia el ámbito de los cuidados y la atención a las personas mayores?

Siempre explico que trabajar en este sector es un “regalo de la vida”. Yo quería dedicar mi vida a las finanzas, de hecho fui responsable de tesorería de un grupo de restaurantes. El destino hizo que mi, por aquel entonces, jefe, ahora buen amigo, Jordi Vilajosana cambiase los manteles por los absorbentes. Tengo la suerte de dedicar mi vida a los cuidados desde una perspectiva muy amplia: desde la gestión a la consultoría, desde la intervención a la formación.  El tiempo de Covid me permitió colaborar con el Departament de Salut  y posteriormente participar en el embrión del que hoy es la Agencia Integrada Social y Sanitaria de Cataluña. Así que me siento una privilegiada por disponer de una mirada tan transversal.

A lo largo de tu carrera has trabajado en consultoría estratégica y en proyectos vinculados a la dependencia y la innovación en la atención a las personas. ¿Cuáles diría que han sido los principales aprendizajes que le ha dado el sector sociosanitario?

Sin duda la imperiosa necesidad de entender que, por delante de la enfermedad, de la causa que genera dependencia, por encima de todo, estamos cuidando de PERSONAS que merecen ser respetadas.  Ese es mi principal aprendizaje y a eso dedico prioritariamente mi vida: a hacer respetar desde la gestión e intervención los Derechos Fundamentales de las personas que necesitan ser cuidadas.

Desde tu experiencia, ¿cuáles son hoy los grandes retos que enfrenta el sistema de cuidados en nuestro país?

¡Son muchos! En primer lugar, la infrafinanciación, especialmente en el ámbito social. La falta de recursos limita las actuaciones. Por otro lado, hacen falta más profesionales para cuidar y, para ello, las Administraciones han de hacer una firme apuesta por el impulso de la formación en el ámbito sociosanitario. La situación es muy grave.

En los últimos años se habla mucho de humanización, innovación o atención centrada en la persona. ¿Hasta qué punto cree que estos conceptos se están traduciendo realmente en cambios en el modelo asistencial?

Se están produciendo cambios, aunque queda mucho por hacer. Desde mi perspectiva, hay dos grandes retos. Por una parte, agregar propuestas y no perderse en modelos concretos, hay que respetar “Derechos”, en mayúsculas. Por otro lado, se ha hecho mucho énfasis en la incorporación de nuevos modelos desde la intervención pero mientras no se integre en los sistemas de gestión tenemos un problema. Yo acuño “ un modelo de gestión e intervención integrada y centrada en la persona”. 

Si miramos a los próximos diez o quince años, ¿cómo imagina el modelo de cuidados en nuestra sociedad?

Este sector tiene grandes profesionales que están aportando experiencias, proyectos y servicios con una mirada muy transgresora. Yo apuesto (desde el entusiasmo), por llegar a ser el mejor país del mundo para envejecer y ser cuidado, cosa que se conseguiría si los retos que antes he citado se consiguen.

Para terminar, y volviendo a CUIDA: ¿qué mensaje enviaría  a los profesionales del ámbito de los cuidados que se están pensando todavía si asistir o no a CUIDA?

Sólo desde el encuentro, el consenso, el debate constructivo podemos crecer. Sin interacción no hay comunicación. Sólo si creamos un sector del cuidado unido y comprometido podremos avanzar en la mejora de las personas que necesitan ser cuidadas.